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Nutrición en la tercera edad: El arte de envejecer con fuerza y vitalidad

Cuidar lo que comemos después de los 60 años no es solo cuestión de peso, sino de mantener la autonomía y la salud muscular. Descubre cómo la tecnología InBody se convierte en el mejor aliado para un monitoreo preciso y real.

A medida que sumamos décadas, nuestro cuerpo experimenta cambios naturales que transforman nuestras necesidades nutricionales. En la tercera edad, la alimentación deja de ser solo una fuente de energía para convertirse en la herramienta principal de prevención y mantenimiento. No se trata de comer menos, sino de comer mejor para proteger lo más valioso que tenemos: nuestra funcionalidad.

¿Por qué cambia la nutrición con los años?

Con el paso del tiempo, el metabolismo se vuelve más lento y la absorción de ciertos nutrientes es menos eficiente. Sin embargo, el desafío más grande es la pérdida de masa muscular, conocida como sarcopenia. Mantener los músculos fuertes es lo que permite a una persona mayor caminar con seguridad, evitar caídas y mantener su independencia en el día a día.

Para lograrlo, una nutrición adecuada debe enfocarse en:

Esenciales para reparar tejidos y mantener el músculo.
La sensación de sed disminuye con la edad, pero el cuerpo la necesita más que nunca.
Los pilares para unos huesos resistentes.

InBody: Más allá de lo que dice la balanza

En un centro de salud integral, sabemos que el peso total no nos cuenta la historia completa. Una persona mayor puede pesar lo mismo que hace diez años, pero haber reemplazado su músculo por grasa. Aquí es donde entra la tecnología InBody.

El análisis por bioimpedancia de InBody es una herramienta no invasiva que permite ver qué hay dentro de ese peso. Es beneficiosa para la tercera edad porque:

  1. Detecta la “obesidad oculta”: Identifica si hay un exceso de grasa abdominal aunque la persona luzca delgada.
  2. Mide la masa muscular por segmento: Podemos saber si las piernas tienen la fuerza suficiente para sostener el cuerpo o si hay un desequilibrio que requiera ejercicio específico.
  3. Monitorea el estado de hidratación: Ayuda a detectar retención de líquidos o deshidratación a nivel celular.
  4. Evalúa el progreso real: Permite ajustar la dieta y la rutina de ejercicios según datos objetivos, asegurando que los cambios nutricionales realmente estén funcionando.

Un compromiso con tu futuro

Nutrirse bien en la tercera edad es una inversión en libertad. Al combinar una dieta personalizada con el monitoreo preciso de herramientas como InBody, dejamos de adivinar y empezamos a actuar con certeza. El objetivo es simple pero poderoso: que los años no pesen, sino que se disfruten con plenitud y energía.